La Logística.
Marco
Teórico
Logística
La logística tiene muchos significados, uno
de ellos, es la encargada de la distribución eficiente de los productos de una
determinada empresa con un menor costo y un excelente servicio al cliente. Gerenciar
estratégicamente la adquisición, el movimiento, el almacenamiento de productos
y el control de inventarios, así como todo el flujo de información asociado, a través
de los cuales la organización y su canal de distribución se encauzan de modo
talque la rentabilidad presente y futura de la empresa es maximizada en
términos de costos y efectividad. La logística determina y coordina en forma
óptima el producto correcto, el cliente correcto, el lugar correcto y el tiempo
correcto. Si asumimos que el rol del mercadeo es estimular la demanda, el rol
de la logística será precisamente satisfacerla.
Las actividades claves son las siguientes:
Servicio al cliente.
Transporte.
Gestión de Inventarios.
Procesamiento de pedidos. En conjunto estas
actividades lograrán la satisfacción del cliente y a la empresa la reducción de
costos, que es uno de los factores por los cuales las empresas están obligadas
a enfocarse a la logística.
Otros factores que intervienen en la
evolución de la logística son:1) Aumento en líneas de producción.2) La
eficiencia en producción, alcanzar niveles altos.3) La cadena de distribución
quiere mantener cada vez menos inventarios.4) Desarrollo de sistemas de
información.5) Estrategias de JIT (just in time).
Todo esto en conjunto traerá los siguientes
beneficios:
Incrementar la competitividad y mejorar la
rentabilidad de las empresas para cometer el reto de la globalización.
Optimizar la gerencia y la gestión
logística comercial nacional e internacional.
Coordinación óptima de todos los factores
que influyen en la decisión de compra: calidad, confiabilidad, precio, empaque,
distribución, protección, servicio.
Ampliación de la visión Gerencial para
convertir a la logística en un modelo, un marco, un mecanismo de planificación
de las actividades internas y externas de la empresa. La definición tradicional
de logística afirma que el producto adquiere su valor cuando el cliente lo
recibe en el tiempo y en la forma adecuada, al menor costo posible.
En logística, servicio al cliente
implicará:
Grado de certeza: No es tan necesario
llegar rápido con el transporte, como llegar con certeza, con el mínimo rango
de variación.
Grado de confiabilidad: Una cadena se
conforma de diferentes eslabones. Eso es una cadena logística. Si se agregan
algunos que no están relacionados, se
segmentan las responsabilidades; el cliente
final pierde la confianza, al parecer mayores errores de interpretación y
responsables difusamente identificables. El cliente debe poder manifestar cuál
es su criterio de confiabilidad, cómo entiende que deberían ser atendidos.
Grado de flexibilidad: Implica que el
prestador pueda adaptarse eficientemente a los picos de demanda. Un operador
logístico que considera excesivo la solicitud de eficiencia cuando se da un
salto por estacionalidad, desconoce qué es valor para su cliente.
Aspectos cualitativos: Se trata aquí, no de
la calidad del producto, sino del servicio, del cual debe buscarse su
homogeneidad en toda la cadena logística. En muchos casos, se cuida
minuciosamente el proceso productivo, se diseña con cuidado el packaging (empaquetado),
se llega hasta decir cómo debe transportarse y almacenar en el depósito. Pero
son pocas las empresas que cuidan de cómo llegarán hasta el cliente esos
productos.
La mejora continua: Día a día deben
replantearse los parámetros que se manifiesten mal, de acuerdo a los objetivos
pensados, pero también aquellos que están bien. Es mucho más saludable
cuestionar internamente lo que aparentemente resulta bien, a que lo haga el
mercado. La mejora de las variables logísticas se debe entender como una
exigencia. La distribución física y la gerencia de materiales son procesos que
se integran en la logística, debido a su directa interrelación, la primera
provee a los clientes un nivel deservicio requerido por ellos, optimizando los
costos de transporte y almacenamiento desde los sitios de producción a los
sitios de consumo, la segunda optimizará los costos de flujo de materiales
desde los proveedores hasta la cadena de distribución con el criterio JIT
Bases
Teóricas.
Para echar un vistazo a la logística del
siglo XXI y valorar su importancia en el buen funcionamiento del mercado y la
satisfacción de las necesidades del cliente, es fundamental echar la vista
atrás. La logística está estrechamente vinculada a la creación de nuevos
inventos y al desarrollo y perfeccionamiento de los diferentes sistemas de
transporte, ya sean marítimos, terrestres o aéreos. Desde la rueda a la máquina
de vapor, desde la revolución industrial al diseño de los aviones, desde los
carruajes de caballos a los primeros automóviles modernos, desde el uso del
ganado a los trenes de alta velocidad, todos estos medios han servido para
facilitar la llegada de personas y mercancías, y dentro de la lógica de
mercado, han facilitado con mayor o menor eficiencia y velocidad los flujos e
intercambios de servicios y bienes de consumo.
Podemos definir logística como “el conjunto
de medios y métodos para llevar a cabo la organización de una empresa, o de un
servicio, especialmente en el ámbito de la distribución de sus productos”. Las
funciones fundamentales de la logística cubren la gestión y la planificación de
las actividades de los departamentos de compras, producción, transporte,
almacenaje, manutención y distribución. Antes de analizar las características
básicas del sector en nuestro siglo, hay que añadir que en este ámbito el inmovilismo
equivale a un fracaso estrepitoso, pues los procesos logísticos son el
engranaje inherente a la cadena de suministro y al desarrollo de cada empresa.
Podríamos incluso afirmar que la logística es a la empresa lo que la física es
a las ciencias en general, puesto que constituye la base de todo desarrollo
posterior. Si la logística no existiese, y las mercancías no experimentasen
movimientos a lo largo y ancho de ciudades, países y continentes, no existiera
el producto a comerciar ni el mercado tal y como lo conocemos hoy en día. Hace
miles de años, los mercaderes ya conocían su utilidad, y por eso los productos
más lujosos, como metales, piedras preciosas, especias, café o pergaminos eran
transportados a otros lugares a través de animales y medios rudimentarios.
Pueblos comerciantes como griegos, fenicios o babilónicos ya sentaron el
precedente a través de técnicas como el trueque. Durante cientos de años la
logística fue avanzando y mejorando sin grandes cambios, sin rupturas
tangibles, ya fuese bajo el contexto del mero intercambio de productos, la
sociedad feudal o el uso de unidades monetarias variables en diferentes
civilizaciones.
Un dato curioso y a la vez paradójico, es
que tras la mayor revolución tecnológica experimentada por la historia de la
humanidad, allá por el siglo XIX, el valor histórico y la importancia económica
de la logística fueron relegados, incluso en ocasiones despreciados por la
doctrina capitalista. Los grandes actores del siglo XX, la era del marketing y
del producto, fueron la calidad del producto y su imagen publicitaria, además
del precio y la competitividad. Los almacenes y servicios logísticos acabaron
por ser -en muchas ocasiones de forma injusta- considerados los errores o las
cabezas de turco de las cadenas de suministro. Por ejemplo, si el control de
las redes de transporte era deficiente, los almacenes eran los responsables de
asumir un stock demasiado inabarcable “por si acaso”, o si la planificación de
la demanda no era posible, nuevamente el almacén suplía esta carencia, y así
con todos y cada uno de los actores de la cadena de suministro.
La logística en los tiempos que corren
Como hemos señalado, a lo largo del pasado
siglo primó por una parte la calidad de producto, gracias al avance imparable
de la tecnología y por la otra el marketing, convertida en una herramienta
fundamental de expansión y de fomento del consumo. Sin embargo, actualmente un
volumen ingente de empresas líderes en el mercado ha reconducido su postura
hacia la antigua senda del comercio clásico. Muchos expertos en materia
económica prevén para el futuro un patrón de consumo más racionalizado o
moderado, puesto que en muchos casos se ha superado el límite de oferta
aceptable y diversas empresas abogarán por una corrección de esta oferta. Hay
que señalar como tendencia la deslocalización de centros productivos
históricamente centralizados en España y Europa hacia otras regiones del
planeta, así como el actual, aunque decreciente, poder adquisitivo del
hemisferio occidental del planeta, responsable de crear un flujo de mercancías
desde los centros productivos (Asia, Europa del Este, etc.) a los centros de
consumos (Occidente). Acto seguido, señalaremos las características más
significativas de la logística del siglo XXI:
*En la logística del siglo XXI destaca la
mejora y el perfeccionamiento de los almacenes: más nuevos, más grandes, con
stocks de seguridad de 4 a 6 semanas, sistemas automatizados que minimizan los
sobrecostes de la deslocalización de las diferentes producciones (transporte, riesgos).
*Existe una gestión y control informatizado
mucho mayor de todos los flujos de información relativos a la cadena de
suministro.
*El equilibrio a nivel mundial entre
producción y consumo, como ya hemos señalado, es un patrón que está
experimentando fuertes cambios. Actualizará las cadenas de suministro y
provocará que la logística se beneficie de nuevos nichos potenciales y formas alternativas
de entender nuevos negocios.
*El sector de la denominada logística
integral aglutina a todas las compañías que se han reciclado en el propio
sector adaptándose a los nuevos tiempos. Es decir, abarca todas las compañías
de transporte convencional, courier o de paquetería industrial, que ahora, una
vez reconvertidas a las necesidades y modificaciones del mercado, ofrecen
servicios multimodales o integrados a sus clientes. Por lo tanto, en la
logística del siglo XXI destaca la aparición de nuevos servicios y packs
multifuncionales. Para formarte en este ámbito, puedes optar por un curso de
logística integral.
*La logística se ha convertido en una pieza
clave para consolidar el dinamismo y la renovación de cualquier compañía. Por
ello, todas las compañías en busca de la eficiencia y de la competitividad que
estos nuevos tiempos requieren están revisando sus procesos logísticos, optando
en muchos casos por la vía de la externalización.
*Si el futuro del comercio está en el
comercio electrónico (e-commerce), y las inmensas posibilidades que ofrece en
cuanto a ruptura de barreras espaciales y horarias, implementación de lo local
y lo global a la par y el abaratamiento de costes productivos y publicitarios,
el futuro de todas las compañías está en la eficiencia logística, con el
objetivo de la mayor competitividad posible.
*Hoy en día con firmas como OnTime
Transporte & Logística, se puede ejercer cualquier actividad, desde
cualquier parte de mundo y con estructura cero. Los metros cuadrados, los
costes sociales y los de estructura en general son optimizables en altos
porcentajes con soluciones que ya ofrece el sector logístico, por lo que
resultan ventajas notables a la hora de iniciar un nuevo negocio.
*La eficiencia de las estructuras
logísticas, perfeccionadas por las nuevas tecnologías aplicadas a los
transportes, se convertirán en un coste variable en altos porcentajes con los
que tendremos que jugar para ser competitivos con nuestro propio entorno.
Por tanto, la logística del siglo XXI será
la gran baza para aprovechar la globalización, las oportunidades de mercado, la
deslocalización y externalización de servicios y la mejora de las estructuras
de producción, almacenaje y transporte. El futuro, como ha pasado a lo largo de
la historia, será el que nos señale el camino a seguir, pero lo que está claro
es que las cosas están cambiando, y empresas y trabajadores deben adaptarse a
todas las posibilidades que la eficiencia de las infraestructuras, el auge de
la logística integral y el abaratamiento de costes nos brindan,
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